
Manifiesto europeo sobre las lenguas
El désafío de la comunicación en Europa
En el umbral del siglo XXI, se imponen
la movilidad y el poder de adaptación.
Comunicar allende las antiguas fronteras se ha convertido en una competencia
clave. Frente a este desafío, es necesario poseer las herramientas adecuadas.
Abandonemos dos ideas erróneas: que en principio un país es monolingüe y que una única lengua internacional permite comunicarse con todo el mundo. En realidad, Europa y cada uno de sus países miembros es un universo multilingüe. Hablar varios idiomas es la norma a escala mundial.
Vivir en Europa, es vivir en la diversidad: tradiciones, culturas y lenguas modos de pensamiento, de creación y de comunicación. Vivir en Europa, también es vivir en comunidad: valores y convicciones tales como la democracia, los derechos del hombre y el respeto son los más nobles.
Europa tiene los medios de afirmar una identidad en la pluralidad, ventaja primordial que da un sentido diferente a la globalización.
Las lenguas y la experiencia internacional son hoy en día más importantes que nunca.
Hemos nacido con un potencial plurilingüe, aprovechémoslo.
Vivamos con la riqueza cultural de los distintos países.
Vivamos en una Europa cercana y amigable.
Comprender y hablar varios idiomas es una clave para el futuro
Todos queremos estar preparados para afrontar el futuro. Como nativos de un mundo dinámico y diverso, con una inmensa capacidad de aprendizaje, tenemos derecho a adquirir la competencia de comunicar.
El plurilingüismo contribuye a evitar que se excluya a ciertos individuos de la comunidad civil y que nuestras sociedades se conviertan en un conglomerado de grupos encerrados en sí mismos. Aprender idiomas es decir sí al respeto y al enriquecimiento mutuo.
Trabajar y formarse durante unos años en otros países forma parte de la vida cotidiana de numerosos europeos. Saber comunicar con otras culturas es una competencia cultural cada vez más básica, como la lectura, la escritura, el cálculo y el uso de las nuevas tecnologías.
Creemos una cultura donde hablar varios idiomas sea la norma.
Aprender idiomas es multiplicar las propias posibilidades.
¿Cuáles son las estrategías para lograrlo?
Tenemos numerosos medios a nuestra disposición:
- implantar el plurilingüismo
en la enseñanza más temprana, confirmarlo a lo largo de la escolaridad
y reforzarlo durante la formación permanente para que se convierta en
objeto de aprendizaje continuo;
- promover los contactos directos con otros países desde la más
tierna infancia; favorecer y democratizar la movilidad en la educación
y en la formación (intercambios, prácticas en empresas, Internet,
contactos profesionales y sociales);
- reconocer y valorar las estancias en el extranjero;
- y sobre todo informar al público en general del valor del aprendizaje
de las lenguas.
El objetivo es ser capaz de comunicarse con los demás.
No tengamos miedo de tomar la palabra en otra lengua.
Todas las lenguas habladas en Europa son patrimonio nuestra.